Sala V | volver al plano general
Los cuadros de esta sala pertenecen ya a un Sorolla totalmente formado, que ha triunfado exponiendo en París y en Nueva York y ha conocido directamente las corrientes artísticas más recientes. Pinta incansablemente al aire libre: Rincón del Grutesco del Alcázar de Sevilla (1910), Sierra Nevada en otoño (1910), La Caleta, Málaga (1910), Capilla del Condestable de la Catedral de Burgos (1910). En La siesta ensaya en gran tamaño su forma característica de pintar a base de grandes pinceladas y empastes.